Obispo mexicano: El asesinato de nuestros sacerdotes demuestra que estamos con el pueblo

 

Por séptimo año consecutivo México encabeza la dramática lista de países de America Latina donde es más peligroso ser sacerdote.

En cuatro años, 15 sacerdotes han muerto a manos de la violencia. Muchos de ellos fueron secuestrados en sus propias parroquias y después torturados y asesinados.

Uno de los últimos casos fue el secuestro y asesinato de Alejo Nabor y José Alfredo Suárez de la Cruz. La conmoción por estas muertes en México llegó hasta el Vaticano.

Papa Francisco, 25 de septiembre, 2016: «Aseguro mis oraciones por el querido pueblo mexicano para que cese la violencia que estos días ha golpeado también a algunos sacerdotes”

Esta violencia no está exclusivamente dirigida contra los sacerdotes. Los religiosos son víctimas, como los demás mexicanos, de la creciente inseguridad en el país.

Mons. Javier Navarro, Obispo diócesis Zamora, México: “Ha tocado a los sacerdotes sufrir la misma suerte que miles de mexicanos en la última década. Alguien que no andaba en ningún grupo delictivo, alguien que no tenía ninguna culpa de repente fue alcanzado también por una bala”.

Monseñor Javier Navarro asegura que no se trata de una persecución religiosa como tal pero relata al mismo tiempo que muchos sacerdotes han sido el objetivo de esta violencia por el simple hecho de serlo.

Mons. Javier Navarro, Obispo diócesis Zamora, México: “Hay alguno desaparecido sin ninguna razón, alguien ha sido asesinado… No revela más que los sacerdotes somos personas viviendo en medio del pueblo que nos toca acompañar al pueblo en sus alegrías y en su afán por construir un futuro mejor, pero también en el riesgo de vernos atacados injustamente”.

Sean ataques contra la Iglesia o no, México es actualmente uno de los países más peligrosos del mundo gravemente afectado por el narcotráfico y el crimen organizado en el que han muerto solo en el mes de agosto más de 1.900 personas.