¿Cómo es la ayuda humanitaria de la Iglesia Católica en Iraq?

En Erbil, capital de la parte iraquí de Kurdistán, se encuentran miles de refugiados, fundamentalmente cristianos, que escaparon de la Planicie de Nínive y de Mosul cuando Daesh ocupó sus ciudades y casas. En el distrito de Ankawa las iniciativas de las ONGs católicas proporcionan asistencia material y espiritual a las personas que viven en los campos de refugiados.

Iraq es uno de los países más afectados por la crisis de Oriente Medio y en particular por la guerra de Siria. Según las estadísticas de la ONU (fuentes OCHA y UNHCR en julio de 2016) hay más de 10.000 personas que necesitan urgentemente asistencia médica y ya son 3,4 millones los desplazados dentro del propio país.

Según el informe “Estudio sobre la ayuda humanitaria de las organizaciones de la Iglesia en el contexto de la crisis de Siria y Iraq 2015-2016” realizado por el Pontificio Consejo Cor Unum (dicasterio para la caridad del Papa dedicado a la coordinación de la ayuda humanitaria de las instituciones católicas), en los últimos tres años la Iglesia ha destinado más de 530 millones de dólares para la asistencia humanitaria a los países afectados por la guerra. Los fondos se han destinado sobre todo a los sectores de la alimentación, la enseñanza, la sanidad y de otros sectores no relacionados con la alimentación.