Cardenal Sandri: Debemos preguntarnos qué hacemos por los cristianos perseguidos

Pide generosidad en la colecta de Viernes Santo para la Tierra Santa y países como Siria e Irak.

Siria, Irak, Egipto…El sufrimiento se extiende en la cuna del cristianismo y cada año parece que la situación es peor que el anterior. Por eso, es más importante que nunca la generosidad y la cercanía de otros cristianos a los hermanos de Oriente Medio, porque cada vez lo necesitan con más urgencia. Para la colecta a favor de Tierra Santa del Viernes Santo, el cardenal Leonardo Sandri hace este llamamiento.

“Creo que en este momento tan trágico, la colecta para la Tierra Santa se hace mucho más necesaria y llama a todos los católicos, y diría también a todos los cristianos del mundo, a manifestar una solidaridad especial”.

Fue el Papa Pablo VI quien, con una intuición especial, fijó que cada Viernes Santo se destinara la colecta de las parroquias del mundo a los cristianos de la tierra de Jesús.

“Yo creo que cada uno de nosotros se tiene que poner delante de Cristo crucificado y preguntarse: “Veo todas estas noticias, veo toda esta realidad, soy testigo de lo que los medios continuamente nos están poniendo ante los ojos, seres humanos, hermanos nuestros con tal inmenso sufrimiento, y yo, Señor Jesús, ¿qué hago para poner un grano de arena, un ungüento de consolación de paz para estos hermanos nuestros?””

Por eso, el cardenal invita a que esta aportación económica simbolice la preocupación por estos cristianos que, en muchos casos son víctimas de las guerras y, en muchos otros, son perseguidos, discriminados o incluso asesinados por el nombre de Cristo.

“No podemos, por ejemplo, no decir que no hay persecución hacia los obispos y sacerdotes que han sido secuestrados, hacia los sacerdotes o cristianos que han sido secuestrados y después liberados, o cristianos como los coptos de Egipto que han sido asesinados y cuya sangre se ha mezclado con la tierra santa que es también la tierra de Egipto”.

Porque, además de para Egipto o Tierra Santa, los fondos se destinan a cristianos Jordania, Chipre, Líbano, Etiopía, Eritrea, Turquía, Irán, Siria e Irak. Esta aportación quiere mejorar las condiciones de vida en estos países para que los cristianos no se vean obligados a marcharse. Aunque, por desgracia, cada vez les resulta más difícil quedarse.

El cardenal Sandri también apunta a que, junto a la violencia como forma más extrema, la persecución también se manifiesta en limitar la libertad religiosa de los cristianos o considerarlos ciudadanos de segunda.

“No se quiere hablar tanto de minoría o de mayoría sino de ciudadanía. Cada ciudadano de un país tiene los mismos derechos y las mismas obligaciones de respeto de las leyes y de la comunidad en la que vives. Pero el Estado tiene que reconocer la dignidad y la posibilidad de vivir la propia fe ejercitándola en el respeto de las leyes existentes”.

Pero no es todo negativo. El quinto Evangelio en piedra sigue muy vivo en la Tierra de Cristo y los cristianos locales deseosos de recibir visitas. Por eso, el cardenal Sandri pide que se colabore con ellos también a través de las peregrinaciones, el mejor modo de decirles que no han caído en el olvido.