«Cada vez que salía de mi casa, me despedía de mis padres porque no sabía si iba a volver”

Waad Eesse y Fadi Essa son dos refugiados cristianos iraquíes acogidos en una parroquia de Mallorca, que han contado en el Centro Superior Alberta Giménez su testimonio con motivo de una jornada sobre la persecución a los cristianos en Oriente Medio.

Cuando todavía vivían en Irak llegaron a vivir como algo normal una situación extremadamente difícil. Por eso, “Nos acostumbramos a vivir en esa situación. Cada vez que salía de mi casa, me despedía de mis padres porque no sabía si iba a volver”

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