“La persecución hace que la Iglesia crezca hoy en China como en la Roma pagana”

El congreso “Bajo la espada del César” mostró cómo reaccionan los cristianos a la persecución.

“El Cristianismo está creciendo muy rápido en China. En torno a 1980 allí había unos seis millones de protestantes y católicos. En el año 2020, treinta años después, el número de cristianos se ha incrementado hasta 67 millones. De 6 a 67 millones. Y la media de crecimiento anual es del 10%”.

Fenggang Yang, de la Universidad de Purdue, fue uno de los participantes del congreso “Bajo la espada del César”, organizado en Washington DC para estudiar la respuesta ante la persecución religiosa en el mundo. A su juicio, la represión está generando en China una Iglesia más fuerte.

“La presecución de los cristianos en los últimos cinco años ha aumentado. Es verdad. Pero es una situación similar a la del cuarto siglo en el Imperio Romano, o el tercero, cuando comenzó una gran persecución. Pero diez años después vino el Edicto de Milan, que garantizaba la libertad a los cristianos. Ocurre algo semejante en la China de hoy”.

El testimonio del profesor Yang fue uno de los más escuchados en el congreso de ‘Under Caesar Sword’ (Bajo la espada del César) inaugurado por el cardenal de Washington, Donald Wuerl.

El informe de ‘Under Caesar Sword’, de las universidades de Notre Dame y Georgetown, revela que en un 43% de los casos, la respuesta de los cristianos ante la persecución es de resistencia pasiva y no confrontación, y en un 38%, de búsqueda de asociación con otras comunidades religiosas o autoridades civiles.

Precisamente esta búsqueda de lazos con otras entidades ha permitido importantes progresos en la defensa de la libertad religiosa. Aunque además ha tenido otras buenas consecuencias.

“Sorprendentemente, entre las estrategias cristianas de asociación se encuentra el perdón. El perdón puede ser una invitación a la conversión y a la reconciliación. Y es una forma de construir puentes”.

El éxito del acercamiento a otras religiones se ha comprobado en Indonesia, uno de los pocos países de mayoría musulmana donde la situación de los cristianos ha mejorado.