Unos la Biblia, otros el Corán… Todos juntos rezan en un centro para mayores de Líbano

“Cristianos y musulmanes no podemos vivir los unos sin los otros”, dice una anciana.

Son personas mayores de los pueblos del área de Kefraya, en Líbano. Muchos de ellos pasan días sin que nadie les visite o viven solos porque sus hijos se marcharon para labrarse un futuro. Por eso, para ellos venir a este centro de la Orden de Malta es el mejor momento de su semana.

SOR JOSÉPHINE BOU NASSAR
Religiosa de la Charité de Besançon
“El objetivo es que vengan con una sonrisa y que se marchen con una sonrisa. Cuando ves cómo llegan y cómo se marchan, seguramente el Señor está contento por lo que hacemos aquí y nos da fuerza para hacer incluso más”.

Pero lo que hacen, aunque crean que es poco, ya manda un potente mensaje. Los ancianos, cristianos y musulmanes, comienzan su día así, rezando juntos. Unos pronuncian las oraciones de los otros y viceversa. Hoy piden por que las personas puedan vivir juntas en paz y que callen las armas.

“Nuestros pueblos están formados por cristianos y musulmanes y vivimos juntos y compartimos todo: Las fiestas, las tristezas y todo… Gracias a Dios”.

“Cristianos y musulmanes no podemos vivir los unos sin los otros. No podemos vivir sin ellos ni ellos sin nosotros”.

SOR JOSÉPHINE BOU NASSAR
Religiosa de la Charité de Besançon
“Ponemos en las manos del Señor todas esas oraciones. Él las acoge. Nosotros estamos muy felices de que recen juntos, de que canten juntos al Señor. Estoy segura de que el Señor está muy contento de vernos así, rezando todos juntos”.

Sor Joséphine trabaja en este centro desde hace 3 años. Dice que está feliz por acompañar y dar alegría a estos mayores que, sobre todo, necesitan ser escuchados.
Para los ancianos, musulmanes y cristianos, es un bálsamo para su soledad. Tanto por la compañía, como por la oración y por estos momentos.

“Venimos aquí, nos sentamos, bailamos y cantamos, y nos preparan la comida, y después nos devuelven a nuestras casa. Me alegro mucho al venir aquí”.

“Llevo 5 años viniendo y estoy muy contenta porque nos quieren mucho y nos respetan mucho, y también los amigos que tenemos aquí nos quieren mucho”.

Como dice el Papa Francisco, las personas mayores son la memoria de los pueblos, aquellos a quienes acudir en busca de las raíces. Ejemplos como este del Líbano revelan de nuevo que son ellos los que dan las mejores lecciones y, en este Oriente Medio casi roto, las suyas son de paz y convivencia.