Mons. Gallagher: Antes del ISIS, los cristianos ya se sentían ciudadanos de segunda clase

Participó en encuentro sobre libertad religiosa al que asistieron políticos, diplomáticos y expertos.

El gobierno italiano, varias embajadas y expertos de todo el mundo se han reunido en Roma con el fin de analizar los repetidos ataques contra la libertad religiosa en el mundo y sugerir una estrategia común. Aseguran que la libertad religiosa está más amenazada que nunca y que es necesario movilizarse.

ANGELINO ALFANO
Ministro de Asuntos Exteriores (Italia)
“No tenemos que tener miedo de denunciar los muchos, demasiados, actos de persecución contra los cristianos, la violencia y la discriminación que se dan en algunas zonas del mundo y que no tienen precedente en la Historia salvo en los primeros tiempos del cristianismo”.

El ministro de exteriores del Vaticano, monseñor Paul Gallagher, coincidió con este diagnóstico. Además aseguró que la discriminación hacia los cristianos no ha sobrevenido por la acción de grupos radicales como ISIS; se trata de un fenómeno anterior.

MONS. PAUL GALLAGHER
Secretario para las Relaciones con los Estados
“Seamos sinceros. El pluralismo religioso que existe en Oriente Medio no ha sido siempre perfecto. Ha tenido mejores y peores momentos. Incluso antes de la barbarie provocada por la aparición del autodenominado Estado Islámico en el panorama internacional, los cristianos y otras minorías étnicas se sentían como ciudadanos de segunda clase”.

El representante de la Unión Europea para la Libertad Religiosa y de Credo explicó que, de cara al futuro, la mejor herramienta es la educación. Vivimos, no una guerra de religiones, sino una guerra de ignorancia.

JAN FIGEL
Comisión Europea
“La situación en el mundo es muy crítica porque la libertad de religión está muy restringida o reprimida o incluso no existe en su más amplio sentido en muchos lugares del mundo”.
“Necesitamos ir más allá, por ejemplo, a través de la educación, porque el extremismo, la violencia y el fanatismo tiene sus raíces y sus aliados. Los aliados del mal son la ignorancia, la indiferencia y el miedo”.

Los expertos coinciden en que las tendencias son negativas. La libertad religiosa en el mundo, para creyentes de todas las confesiones, es cada vez menor y está amenazada por la intolerancia, la discriminación, la persecución e incluso el genocidio.