El Plan Marshall que reconstruirá Nínive: 250 millones de dólares para los cristianos de Irak

 

La devastación tras el paso de los yihadistas en Irak es total en muchos pueblos y muy considerable en otros. Sobre todo, en las iglesias donde los terroristas se ensañaron especialmente con un único objetivo: Erradicar por completo la presencia cristiana de Oriente Medio.

Para que no continúe la diáspora y los cristianos de la llanura del Nínive puedan regresar a sus casas, la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada ha ideado una suerte de Plan Marshall para reconstruir lo que la barbarie se llevó por delante. Más de 13.000 hogares, escuelas e iglesias fueron total o parcialmente arrasados.

En Roma se han reunido los principales actores implicados en este proyecto con un propósito claro: Explicar que para que una persona regrese a su hogar, necesita un techo donde cobijarse y condiciones seguras para no tener que huir de nuevo. Reclaman además que en Irak los cristianos no sean simplemente catalogados como una minoría o tolerados sino que sean por fin ciudadanos de pleno derecho.

CARD. PIETRO PAROLIN
Secretario de Estado Vaticano
“La Santa Sede reitera continuamente la importancia de salvaguardar la presencia y los derechos de los cristianos a través de instrumentos legales apropiados; el derecho al retorno de los desplazados y los refugiados, garantizando una seguridad adecuada; el respeto a la libertad religiosa y, sobre todo, la importancia de aplicar el concepto de ciudadanía, lo que implica la igualdad en derechos y deberes”.

La Santa Sede sigue de cerca esta reconstrucción para la que se estima que serán necesarios unos 250 millones de dólares. También será necesario respetar la legalidad internacional y nacional que reconoce que los cristianos que vieron saqueadas sus propiedades, tienen, por ley, derecho a recuperarlas.

EWELINA OCHAB
Experta en Derechos Humanos
“El artículo 44 de la constitución iraquí dice que todo iraquí tiene libertad para moverse, viajar y residir fuera y dentro de Irak. Ningún iraquí puede ser exiliado, desplazado o privado de regresar a su hogar”.

Pero junto a la reconstrucción material de los hogares y las iglesias, hay una pieza fundamental que también debe repararse, la convivencia. Por eso todos los representantes cristianos y musulmanes están trabajando para hacer de Irak una única nación que sea capaz de salir de la oscuridad provocada por el ISIS.

P. ANDRZEJ HALEMBA
Responsable Plan Marshall
“Será mucho más fácil reconstruir las casas quemadas, bombardeadas y destruidas que reconstruir el corazón de las personas y reconciliarlas. Será toda una labor que requiere un Plan Marshall espiritual”.

Poco a poco la zona comienza a revivir y además esta reconstrucción ofrecerá nuevos puestos de trabajo. Pese a la frágil situación, más de 1.400 familias han regresado a sus casas dispuestas a impedir que el cristianismo desaparezca de la tierra que evangelizó el apóstol Tomás en el siglo I.