Nuncio en Irak: Irak tiene un lugar especial en el corazón del Papa

“Las palabras del Papa hacen que los cristianos de Irak se sientan acompañados”, asegura Alberto Ortega.

Esta es la figura de la Madre Celeste de la parroquia de Batnaya. Le cortaron las manos, fue decapitada y después tiroteada. Es un símbolo del genocidio que han padecido los cristianos iraquíes a manos del autoproclamado Estado Islámico. Es también un símbolo de que los terroristas pudieron destruir las estatuas pero no la fe.

MONS. ALBERTO ORTEGA MARTÍN, Nuncio Apostólico en Jordania e Irak
“Ser testigo de la presencia de estos cristianos que lo han perdido todo por mantener la fe, para mí es es un gran regalo y realmente edificante. Ver a estos cristianos, -se habla de reconciliación-, que perdonan, es espectacular. Ver cómo, -lo ha hecho también el Patricarca-, han llevado comida con Cáritas a aquellos que los expulsaron de sus casas, es edificante”.

El nuncio en el país y el Patriarca caldeo participaron en Roma en un encuentro en el que se presentó un plan para reconstruir la llanura del Nínive, donde hace 3 años los yihadistas perpetraron su genocidio contra cristianos y yazidíes.

Ese crimen fue denunciado desde el principio por el Papa, quien solicitó una intervención para proteger a las víctimas inocentes. (videomessaggio Papa Iracheni dicembre 2014)

MONS. ALBERTO ORTEGA MARTIN, Nuncio Apostólico en Jordania e Irak
“El Papa sigue todo con mucha atención. Está muy cerca de Irak, muy cerca de los cristianos y de la población iraquí. Realmente, la región tiene un lugar especial en el corazón del Papa. FLASH “Sus palabras y sus gestos tienen una repercusión muy positiva en la gente de Irak, se sienten acompañados”.

Sin embargo, es muy pronto para hablar de una posible visita de Francisco puesto que aún no se dan las condiciones necesarias. Los iraquíes conocen esta preocupación del Papa por ellos y aún mantienen la esperanza de que vivir en paz en su propia tierra es posible.

PATRIARCA LUIS RAFAEL SAKO, Patriarca de la Iglesia Caldea
“Siempre lo repito: Antes de reconstruir las casas, las piedras, se necesita reconstruir al hombre. Creo que hay una esperanza para restablecer y volver a sembrar la confianza entre la población. El pueblo no es malvado y no todos los musulmanes son el ISIS. Hay que entender esto”.

Las cosas nunca han sido fáciles para los cristianos iraquíes y menos en los últimos años. En los años 90 había más de un millón y medio de cristianos en el país. Hoy en día no llegan a 300.000. Las continuas guerras y la radicalización de muchos musulmanes les han llevado a buscar un futuro de paz lejos de sus fronteras. Sin embargo, pese a los ataques, nunca han empuñado las armas o buscado la venganza. Son conscientes de que su presencia en Oriente Medio es más que eso, es una auténtica misión destinada a poner concordia donde solo parece que hay odio.