“No quiero que mi madre vuelva a llorar nunca más”

A Lole le encanta jugar al fútbol y su sueño es convertirse en entrenadora. Tiene 17 años y llegó a Kenia escapando de la República Democrática del Congo, después de un largo viaje junto a su madre y sus hermanos. En Kenia está obligada a llevar más de 20 litros de agua bajo sus hombros para vender el agua en las calles.

En Kibera, Lole conoció la ONG AVSI, que está presente en el lugar con diversos proyectos. Además de centro de acogida, esta ONG italiana ha puesto en marcha colegios de excelencia como por ejemplo The little prince, en donde estudian 346 estudiantes divididos en 11 clases distintas. En los centros de esta entidad no hay distinción de los niños en función de su religión: estudian musulmanes, hindúes, protestantes, católicos y animistas.

 

Más información en la página web de Avsi