“Esta es nuestra patria, ayudadnos a preservar las raíces cristianas”

El Kaa es un pequeño pueblo situando en la frontera entre Siria y Líbano. Fundado por un príncipe libanés hace 450 años, ha mantenido su valor como pequeña “fortaleza” cristiana. Hoy el país se encuentra rodeado de destrucción y violencia, por un lado el ejército de Hezbollah, y por el otro el ISIS.

Sin embargo, El Kaa puede resistir. A pesar de las graves desventajas económicas, el país acoge a más de 15000 refugiados, además de los residentes. El sentido de pertenencia de los habitantes es fuerte, como cuenta Amalia Awald: “Nunca nos hemos ido porque esta es nuestra patria”. Fadel, otro miembro de la aldea, pide ayuda a “otros cristianos” para que esto no suceda, a fin de preservar las raíces cristianas.