Una historia de amor y unas zapatillas Converse

“La guerra me enseñó a vivir el momento” comenta Maher Samaan desde Alepo, a sus 30 años a visto cómo la violencia arrasaba su ciudad, perdiendo familiares y amigos, que eran su futuro y esperanza.

Él permaneció en Alepo, junto con su madre, viendo como sus amigos huyeron, entre ellos su novia Amira Macharekji, aunque siguieron en contacto gracias a mensajes de texto. Hasta que un día decidieron casarse, con sus pensamientos puestos en el futuro.

En la boda faltaron muchos familiares y amigos, pero la celebración tuvo un curioso detalle: ambos llevaron zapatillas Converse.

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