Cristiana nigeriana secuestrada por Boko Haram: Cuando estás en sus manos solo Dios puede salvarte

 

Rebeca permaneció dos años en las garras de Boko Haram. Fue violada y tuvo un hijo de sus captores.

La mirada de Rebeca aún refleja la tristeza profunda de quien ha pasado por el infierno, en concreto, por el del grupo terrorista Boko Haram.

Cuando los yihadistas irrumpieron en su aldea del estado nigeriano de Borno en 2014 ella intentó escapar con sus dos hijos. Sin embargo, los terroristas la interceptaron y cuando su hijo pequeño Jonatán rompió a llorar, lo arrojaron al río. Rebeca lo vio morir ahogado. Creyó además que su marido había muerto.

Comenzaron así dos años de secuestro plagados de golpes, violaciones y abusos. Boko Haram quería además que se convirtiera al islam pero ella nunca dejó de creer en Cristo.

REBECA BITRUS
Víctima de Boko Haram
“No puedo culpar a Dios de lo que me pasó porque para mí Dios no tuvo nada que ver en esto. Después de vivir lo que viví en las manos de Boko Haram me siento más cercana a Cristo, a Dios. Siento que fui la persona más amada por Jesús en todo el mundo porque, -después de haber sido testigo de la brutalidad de Boko Haram, de la forma en la que matan y torturan a las personas-, si llegas a ser su prisionero es solo Cristo el que puede salvarte”.

Como consecuencia de las violaciones, se quedó embarazada de uno de sus secuestradores. Aceptar al pequeño Cristóbal, recuerdo viviente de aquel cautiverio, no fue nada fácil para Rebeca.

REBECA BITRUS
Víctima de Boko Haram
“En aquel entonces no quería a mi hijo, no quería tenerlo conmigo pero cuando me liberaron hubo buenas personas que me ayudaron a aceptarlo y amarlo y ahora el niño está creciendo en el camino de la fe”.

Rebeca y sus hijos consiguieron escapar aprovechando la confusión en un ataque del ejército al campo donde estaba esclavizada. Después pudo reunirse con su marido que sobrevivió también había sobrevivido. Pese al horror de su cautiverio, Rebeca ha perdonado y está agradecida a Dios por las pequeñas cosas cotidianas.

REBECA BITRUS
Víctima de Boko Haram
“El sufrimiento por el que pasé mientras estuve secuestrada por Boko Haram evidentemente no fue algo bueno, porque no es algo deseable para nadie pero agradezco a Dios que tras haber quedado libre soy capaz otra vez de dormir, comer, beber, rezar, de hacer cosas bonitas, cosas que son positivas y buenas”.

Rebeca participó en Roma en el evento que tiñó de rojo el emblemático Coliseo y que sirvió para llamar la atención sobre la indiferencia hacia los cristianos perseguidos, aquellos que tienen un nombre, un rostro y una vida como la misma Rebeca.