Con Wilson, ya hay de nuevo una panadería en Qaraqosh

Wilson tiene 32 años y es panadero desde hace 10. Tras la llegada de Daesh a Qaraqosh tuvo que huir de la ciudad y se refugió en Ashti. Allí comenzó a trabajar en la panadería que abrió Fraternité en Iraq para ayudar a los iraquíes desplazados.

La vuelta a casa y volver a poner en marcha su panadería ha sido un gran motivo de alegría para Wilson : “Estoy feliz de haber podido volver a abrir mi panadería en mi casa, al lado de mi casa, ¡y no tener que alquilar local!