Las peregrinaciones son imprescindibles para Tierra Santa

Monseñor Pizzaballa visitó Roma para la presentación de Saxum, un nuevo centro en Jerusalén para ayudar a peregrinos.

La vida del día a día en Jerusalén no ha cambiado pero las recientes tensiones provocadas por la apertura de la embajada de Estados Unidos en la Ciudad Santa han deteriorado aún más los débiles lazos entre árabes e israelíes.

MONS. PIERBATTISTA PIZZABALLA
Administrador Apostólico, Patriarcado Latino
“Los puntos de encuentro, los canales de comunicación, entre israelíes y palestinos eran ya muy frágiles pero ahora son totalmente inexistentes. Este es quizá el principal cambio político pero la vida cotidiana en Jerusalén no ha cambiado”.  “El proceso de paz, como lo hemos conocido, no existe. No soy político pero diría que esta fase, este modelo de proceso, está terminado”.

Aunque en lo cotidiano no haya cambios, la paz se ha resentido inevitablemente y este último repunte de violencia ha pasado factura, sobre todo, en territorios como Gaza.

En ese contexto, los cristinos aunque pocos, son un factor fundamental. En medio de las malas noticias, la buena es que, pese a todo, el número de peregrinos que visitan Tierra Santa ha crecido enormemente.

MONS. PIERBATTISTA PIZZABALLA
Administrador Apostólico, Patriarcado Latino
“Una de las novedades más hermosas de estos últimos dos años es que las peregrinaciones han crecido al menos un 50%. Son una forma imprescindible de preservar el carácter cristiano de la Tierra Santa”.

Monseñor Pierbattista Pizzaballa participó en Roma en la presentación de un proyecto que quiere ayudar a que el carácter cristiano esa tierra nunca se pierda.

Se trata de este centro, Saxum, que tiene por objetivo ayudar al peregrino a profundizar en su conocimiento de la Tierra Santa. Lo hace, por ejemplo, a través de cursos de formación para guías turísticos o con un impresionante recorrido multimedia para los peregrinos.

Saxum además está situado en el camino de Emaús por lo que otro de sus atractivos es la posibilidad de caminar por los mismos lugares donde Cristo resucitado se encontró con los dos discípulos.

Una iniciativa que contribuirá a dar oxígeno a la comunidad cristiana, una minoría entre dos bandos que no tienen ninguna intención de dialogar.

MONS. PIERBATTISTA PIZZABALLA
Administrador Apostólico, Patriarcado Latino
“De alguna forma, los números son preocupantes porque somos pocos. En Israel, de 7 millones de judíos israelíes y 1,5 millones de árabes israelíes hay unos 130.000 cristianos, entre católicos, ortodoxos y los demás. En Palestina, de entre 4 millones y medio de musulmanes, los cristianos son unos 45.000. Los números son indicativos de una realidad más bien preocupante”.

Una presencia pequeña pero muy activa y fundamental gracias a instituciones como escuelas y hospitales o a las peregrinaciones. Elementos que intentan contribuir a crear la paz ayudando, sin distinción de credo, a todos los habitantes de la tierra de Cristo.