Una escuela para la integración

La educación es la base para la reconstrucción de una sociedad. Una buena formación favorece el desarrollo de una comunidad que respeta el bien común. Así es como la Hermana Freweini Ghebreab, misionera comboniana, explica el proyecto de la “Escuela de Niñas Combonianas” de Omdurman. En esta ciudad, a pocos kilómetros de Jartum, viven familias desplazadas, que volvieron al norte debido a los conflictos en Sudán del Sur.

El objetivo de la escuela es garantizar una educación integral, que esté atenta no solo a la preparación académica, sino a la dignidad de la persona. Las hermanas también velan por la integración y la convivencia religiosa.

Asisten cristianos y musulmanes de entre 5 y 17 años. Hay aproximadamente 100 alumnos de escuela primaria y 25 de secundaria. Entre todos se ayudan para pagar la matrícula escolar, el uniforme y los materiales de enseñanza.

Más información en el sitio web: Fides.org