Sacerdote en Siria: Igual que Europa renació tras la II Guerra Mundial, nosotros nos recuperaremos

El sacerdote Nawras Sammour nació en Siria, en Alepo. Durante años ayudó a refugiados de Irak. No imaginaba que un día tendría que ayudar también a refugiados de su propio país. Una situación que comenzó hace 7 años y que no se sabe cuándo terminará.

NAWRAS SAMMOUR
Jesuit Refugee Service en Oriente Medio
La palabra que define lo que sucede hoy en Siria es ‘incertidumbre’. A pesar de que en términos de seguridad la situación es mucho mejor, las carreteras son seguras y las ciudades más grandes son seguras, vivimos en un estado de incertidumbre. No sabemos lo que ocurrirá, no lo sabemos, pero esperamos la paz”.

Hoy dirige el Servicio Jesuita para Refugiados en Siria e Irak. Hasta hace poco su tarea era afrontar emergencias. Pero ahora, están impulsando proyectos para reconstruir la región y poder comenzar de nuevo.

NAWRAS SAMMOUR
Jesuit Refugee Service en Oriente Medio
Todas las guerras son difíciles. Después de la II Guerra Mundial nadie habría dicho que Europa tendría futuro. Y mira cómo es ahora Europa: un continente unido, sin guerras, sin diferencias, sin problemas. Es lo que nosotros queremos: una Siria unida, no dividida, inclusiva para todos, musulmanes, cristianos; diferentes comunidades musulmanas, diferentes comunidades cristianas; diferentes culturas, diferentes etnias… Es lo que esperamos”.

Dice que más que ayudar, se ha sentido ayudado por los gestos de las personas que ha encontrado a lo largo de estos años. Por ejemplo, una familia que conoció después de 4 días repartiendo ropa para 1.500 niños.

NAWRAS SAMMOUR
Jesuit Refugee Service en Oriente Medio
El cuarto día vino una señora con dos niños: les dimos la ropa y se marcharon. Al día siguiente, regresó con su marido, y los niños llevaban la ropa nueva que les habíamos dado. Nos trajeron un pastel para nuestros empleados. De las mil familias, sólo esta regresó para darnos las gracias. Y no vino ningún católico a darnos las gracias, sólo vino esta familia musulmana”.

Sueña con que pronto termine la guerra en su país. Y dice que no habrá ni un vencedor ni un perdedor, porque a este punto ya todos han perdido mucho.