La historia del Pastor Edward

Durante la guerra civil en Siria, muchas iglesias fueron una verdadera luz en la oscuridad. Una de ellas es la que dirige el pastor Edward en Damasco. «Estoy tan agradecido de que el área esté en paz. Esto es un gran, gran alivio para todos!  La zona de Damasco es ahora más segura, ¡Pero no hay gente! La gente no ve un futuro aquí, no ve perspectivas y la frustración parece prevalecer. Cuando termina una guerra, normalmente se espera un renacimiento, pero aquí no parece ser el caso».

 

Según el Pastor Edward, la Iglesia tiene un papel fundamental en mantener viva la esperanza. Gracias al compromiso de personas como él, la organización, «Porte aperte», en español Puertas Abiertas, ha dado vida a los Centros de Esperanz. Son lugares destinados a ofrecer apoyo material y espiritual a las víctimas de la guerra. «En nuestro Centro de Esperanza, añadió el Pastor Edward, tenemos un equipo médico que no sólo distribuye medicamentos a los necesitados, sino que se dedica a escuchar y apoyar quien lo necesite. Además, tenemos un equipo dedicado a las personas con discapacidades auditivas, un servicio que está dando frutos maravillosos. Pero esto no termina ahí, también proporcionamos otros tipos de ayuda, como la escolarización y la formación profesional de los jóvenes, para que puedan pensar en el futuro. La iglesia en Siria ha perdido toda una generación de jóvenes, así que creemos que una de las prioridades es reconstruir invirtiendo en ellos.

 

Lea la historia en el sitio web: https://www.porteaperteitalia.org/