Así suena el coro de esta iglesia en Sri Lanka tras la matanza de 100 feligreses

Aquí, en este santuario de Colombo, en Sri Lanka, hace apenas 30 días un terrorista suicida asesinó a cerca de cien personas y dejó decenas de heridos entre los asistentes a Misa. Desde entonces las celebraciones tienen lugar en esta capilla.

El ataque terrorista causó muchas víctimas, pero no redujo la fe. Los pequeños que forman parte del coro no temen participar en una ceremonia vigilada por agentes de policía.

KEFRE
Directora del Coro de St. Anthony
“De hecho, gracias a Dios y a San Antonio, ninguno de los miembros del coro fue herido de gravedad. Solo hubo dos de los miembros del coro que, durante la celebración de la Misa de ese día se vieron afectados. Una niña no logró oír nada durante horas, su oído estaba dañado. Durante algunas horas no pudo oír nada. Y otra niña quedó traumatizada por todo lo que vió. Excepto por ellas dos, el resto están a salvo”.

Un mes después de la tragedia, la directora del coro de Saint Anthony, de 21 años, ofrece un mensaje de reconciliación.

KEFRE
Directora del Coro de St. Anthony
“Nuestro Dios es un Dios de amor y Dios tiene perdón, compasión y perdón. Nosotros venimos a la iglesia para escuchar sus palabras. Hemos crecido con su palabra, así que nosotros perdonamos a los asesinos por lo que hicieron. Porque, a fin de cuentas, quienes han muerto a causa de esos ataques han ido con Dios. Ellos están en el cielo, están ahora en un lugar feliz. Así que a pesar de que hemos vivido algo horrible, creemos que ellos están con Dios, rezando por todos nosotros, para protegernos en la tierra”.

Durante las semanas en que, por motivos de seguridad, no ha sido posible celebrar la Misa para el gran público, estos jóvenes se han sentido privilegiados.

KEFRE
Directora del Coro de St. Anthony
“Estamos contentos, porque al menos tenemos este espacio. Porque durante tres o cuatro semanas, los fieles que no forman parte del coro, monaguillos o quienes hacen la colecta, no han podido participar en la Misa. Por lo menos nosotros tenemos esa posibilidad, al margen de que el espacio sea pequeño. No importa, ya que a fin de cuentas estamos con Dios”.

Responsables de Ayuda a la Iglesia necesitada han compartido con ellos una jornada. Allí han sido testigos del espíritu de reconciliación y de fe de los católicos de Sri Lanka tras los ataques terroristas.