“Nos conmovió que el Papa rece por nuestro hermano secuestrado, el padre Gigi Maccalli”

En los últimos años, la región africana del Sahel sufre una ola de inesperada violencia. Países como Malí, Níger o Burkina Faso están invadidos por milicias de mercenarios y de yihadistas que responden a múltiples intereses.

P. ANTONIO PORCELLATO
Superior General, SMA
“Hoy en día el Sahel interesa mucho. Todos los grandes países tienen intereses en la zona porque hay materias primas y recursos mineros. También encontramos redes de tráfico de seres humanos. Se disputa el control de un lugar militarmente estratégico para lo que se usa a grupos yihadistas. Quienes se encuentran en medio de estas tensiones son los más pobres y también nosotros los misioneros, también la Iglesia”.

Uno de esos misioneros, víctima de esta violencia, es el padre Pierluigi Maccalli, de la Sociedad de Misiones Africanas, que fue secuestrado en Níger en septiembre de 2018. El misionero se encuentra todavía en paradero desconocido, seguramente en algún lugar entre Níger, Burkina Faso y Malí.

P. ANTONIO PORCELLATO
Superior General, SMA
“Me pregunto qué estará haciendo, cómo hará sin poder celebrar la misa, sin poder rezar, sin libros… Él tiene un carácter bondadoso y abierto. Quién sabe si incluso habrá entablado un diálogo con sus secuestradores. Quién sabe si estará teniendo una vida hasta normal con ellos. Le echamos de menos y él seguro a nosotros. Esta situación es una contínua provocación que nos hace preguntarnos qué quiere el Señor”.

El padre Antonio Porcellato es el nuevo superior de la Sociedad de Misiones Africanas, una congregación que lleva desde el siglo XIX en África y tiene presencia en 17 países del continente. Conoce desde hace años al padre Maccalli y el trabajo que desarrollaba en Níger, en Bomoanga, una misión que incluso tuvo que cerrar durante un tiempo por razones de seguridad.

El Papa está al corriente de esta difícil situación. Encontró hace poco a estos misioneros en el Vaticano y tuvo para ellos unas palabras de aliento y consuelo.

FRANCISCO
“Quisiera asociarme a vuestra oración por vuestro hermano, el padre Pierluigi Maccalli, secuestrado desde hace meses en Níger”.

P. ANTONIO PORCELLATO
Superior General, SMA
“Ha conmovido a muchos su recuerdo del padre Gigi, su oración por él y el hecho de que la Santa Sede trabaje en que se resuelva este secuestro”. “Seguimos teniendo esperanzas. Recordamos una frase del Señor,“Yo estoy aquí, no tengas miedo”, y estamos seguros que el padre Maccalli también la recordará, es más, hará experiencia de ella”.

Un secuestro que es reflejo de la creciente inestabilidad de la zona provocada por la violencia, el crimen organizado y la proliferación de ideologías yihadistas que están poniendo en peligro, especialmente, a la población cristiana.