El convento que resiste, gracias a la fe y confianza en Dios, en la zona más peligrosa de Nigeria

Zamfara, localizado en la zona norte del país se encuentra bajo el control de Boko Haram y los Fulani. La situación de hostigamiento y persecución se produce con normalidad, es una región donde se pretende imponer la sharía (o ley islámica).

Allí un grupo de 17 religiosas dominicas subsiste frente a la tensión de los extremismos religiosos. Sin embargo, a pesar de tanto sufrimiento, miran a su alrededor y ven esperanza: «Los nigerianos están llenos de vida». Una de las claves: la iglesia presente en el pueblo. “La asistencia regular a la iglesia, nuestra fuerte fe y confianza en Dios nos dan fuerza y la voluntad para sobrevivir día a día”.

Pese a ello, la comunidad presta ayuda a todos los cristianos de la diócesis de Gusau, brindando ayuda a la gente para que se ayude a sí misma.

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