Una ayuda inesperada ofrece a los cristianos palestinos la posibilidad de quedarse en Belén

Cuando el coronavirus se detectó en Belén, a principios de marzo, las autoridades impusieron duras restricciones en Cisjordania. No se permitió ni entrar ni salir de Belén. El hospital pediátrico de Cáritas tuvo que adaptarse para afrontar esta situación inaudita.
WAFA’ MUSLEH
Hospital Pediátrico de Cáritas (Belén)
“El Ministerio de la Sanidad ha pedido a nuestro hospital que lleve a cabo el análisis de las pruebas para diagnosticar el coronavirus. En un edificio de Caritas, separado del hospital, es donde recibimos las pruebas realizadas”.
Wafa’ Musleh es una palestina cristiana que trabaja en el hospital y dice que Cáritas está ayudando de modo concreto a la gente: con medicinas, y asesoramiento.
WAFA’ MUSLEH
Hospital Pediátrico de Cáritas (Belén)
“Por ejemplo, aquí, en el hospital, estamos dando asesoramiento [a las madres] que tienen hijos enfermos”.
Sin embargo Wafa’ estaba pensando abandonar Belén. Ser cristiano en Tierra Santa implica muchos sacrificios. Todo cambió cuando conoció una comunidad católica de peregrinos italianos que fueron a Belén en agosto de 2013.
WAFA’ MUSLEH
Hospital Pediátrico de Cáritas (Belén)
A través de esta amistad Dios me ha abierto mi corazón y mis ojos para saber cómo vivir una libertad en mi alma, en mi ser, no en mi cuerpo. Esto es algo que no podía alcanzar yo sola, como cristiana palestina viviendo en Tierra Santa.
La amistad y el apoyo de este nuevo grupo de amigos la ayudó a no abandonar ni Belén ni el hospital. Al igual que ella son muchos los cristianos que sienten las ganas de irse de Tierra Santa y por eso aprecian mucho la ayuda que se les pueda ofrecer.