Ayuda a la Iglesia que Sufre ha destinado 100 millones de euros a cristianos en apuros

Ahora, está ayudándoles también a reconstruir sus templos y estructuras, como la catedral de Al-Tahira en Karakosh, la iglesia cristiana más grande del país.
Es uno de los más de 5.230 proyectos que la organización ha sostenido el último año, en 139 países.
CARD. MAURO PIACENZA
Presidente, Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN)
Aquí hay una peculiaridad nuestra que es el apoyo pastoral -y aquí subrayo pastoral- a la Iglesia que sufre. No es simplemente un apoyo, por así decir “solidario”, sino un apoyo movido por la oración y, por tanto, por la caridad. Por otro lado, la Fundación ya nació con esta peculiaridad.
ACN cuenta con 330 mil pequeños y grandes benefactores. Además de darles las gracias por los donativos, la fundación pontificia les ha explicado en su último informe de actividades en qué ha gastado los 106 millones recaudados en 2019.
Ayuda a la Iglesia que Sufre es conocida por su labor para ayudar a los cristianos perseguidos y sensibilizar sobre su situación actual. Hoy hay 200 millones que no pueden practicar libremente su fe, y que en más de 40 países sufren acoso o discriminación. Por ejemplo, en 2019 apoyaron proyectos de cristianos en Nigeria, Camerún y Burkina Faso, donde el fundamentalismo y terrorismo yihadista está haciendo estragos.
RAFAEL D’AQUI
Jefe del departamento para los países del Sahel de ACN
Nuestros socios de proyectos locales nos informaron de lo que sucede en la zona del lago Chad, que incluye Camerún, Nigeria y el Chad. Allí Boko Haram utiliza nuevas estrategias de horror, como cortar las orejas de las mujeres de la aldea como castigo por no haber obedecido su «predicación».
En Siria, donde la población está pagando las consecuencias de 10 años de guerra se llevaron a cabo ayudas de emergencia y supervivencia.
REGINA LYNCH
Directora internacional del departamento de proyectos de ACN
Los cristianos tienen derecho a quedarse en su tierra natal; nuestra ayuda material permite que las familias cristianas sobrevivan, y de esta manera también ayuda a los cristianos a permanecer en el Medio Oriente. La situación de nuestros hermanos y hermanas en la cuna y origen de nuestra fe sigue siendo vulnerable, pero continuaremos haciendo todo lo que esté en nuestras manos para apoyarlos.
Más allá de los límites geográficos, ACN ayuda a 1 de cada 10 sacerdotes, para su sustento y su trabajo pastoral y social y a 1 de cada 7 seminaristas para que puedan seguir su formación.
También, a unas 13.000 religiosas, que trabajan en zonas de guerra, barrios marginales y zonas incomunicadas. Ahora la prioridad de Ayuda a la Iglesia que Sufre es apoyarles durante la pandemia, para que puedan seguir atendiendo a tantas personas olvidadas.
CARD. MAURO PIACENZA
Presidente, Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN)
Me gustaría dar las gracias por mantener la tensión espiritual y por no haber perdido de vista las causas ahí donde la Iglesia realmente sufre.