La Escuela de Tierra Santa de Jericó: un ejemplo de educación a través de la belleza y el diálogo

Pro Terra Santa informa la historia de Fra Mario Hadchiti y su escuela en Jericó. Franciscano de origen libanés, párroco de Jericó, desde 2013 dirige una de las escuelas más importantes de la Custodia de Tierra Santa en el territorio palestino: la Escuela de Tierra Santa de Jericó. A la escuela de Jericó asisten 900 alumnos: una minoría de niños cristianos (la población cristiana en Jericó es inferior al 1%) y una gran cantidad de niños musulmanes. Una escuela cristiana, desde el jardín de infantes hasta Tawjihi, el examen final de la escuela secundaria, en el que niños y niñas estudian juntos en un ambiente tranquilo y con capacitación de alto nivel.

Pro Terra Sancta cuenta la reunión con dos profesores de física y matemáticas, un cristiano y un musulmán, padre de un alumno y secretario del gobernador. Discuten la situación de un estudiante con algunas dificultades escolares. Para Fra Mario, la clave de todo es escuchar y colaborar. Su maestro, en esto, siempre es Jesús. Él ha conocido el sufrimiento y los problemas del hombre, así que trato de hacerlo también «, dice el padre Mario. La receta es simple: «Traté de poner en práctica la enseñanza de Jesús, escuché a las personas y les pregunté qué necesitaban».

Y así llegaron los resultados. Fra Mario es muy querido y respetado por la comunidad local: “Les di orden, disciplina y belleza, y recibí respeto a cambio. Respeto a los cristianos, por el hábito que uso y respeto mutuo entre las personas «, explica. «Aprendí de mi servicio en el Monte Tabor la importancia de la belleza, continúa Mario, porque la belleza suscita responsabilidad. Preparé una buena escuela porque los niños son dignos de vivir en un ambiente hermoso, pero deben aprender a mantener el ambiente limpio para los demás y respetar a los demás «.

La Custodia de Tierra Santa, junto con la protección de los lugares sagrados y las obras sociales, ha construido varias escuelas en todo el territorio en el que opera, ya que la educación es un pilar del carisma franciscano. Tienen quince escuelas con aproximadamente 12,000 estudiantes, que desafortunadamente están experimentando algunas dificultades económicas durante este período debido a la pandemia causada por COVID-19.

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