Embajadora de EE.UU. en Vaticano: La sociedad avanza cuando hay libertad religiosa

Callista Gingrich explica la nueva orden de Trump sobre Libertad Religiosa Internacional.

Para EE.UU. la libertad religiosa global es un “imperativo moral y de seguridad nacional” y por eso se compromete a “respetar y promover esta libertad”. Es parte de la orden ejecutiva sobre el “avance de la libertad religiosa internacional” que Donald Trump firmó el 2 de junio en un santuario dedicado a Juan Pablo II.

La embajadora de EE.UU. ante la Santa Sede la explicó con esta declaración.

CALLISTA GINGRICH
Embajadora de EE.UU. ante la Santa Sede
Esta directiva afectará a nuestras relaciones diplomáticas con gobiernos que tienen un historial débil en materia de libertad religiosa. La defensa de la libertad religiosa en el extranjero ayudará a asegurar la protección de los americanos en nuestro país. Cuando los países protegen y promueven la libertad religiosa, son más seguros y más prósperos”.

Según el decreto EE.UU. prevendrá y responderá a ataques a la libertad religiosa, pedirá cuentas a los autores de estos actos y mejorará la seguridad de lugares de culto en todo el mundo.

CALLISTA GINGRICH
Embajadora de EE.UU. ante la Santa Sede
Este decreto ejecutivo emplea una gama de herramientas ejecutivas para asegurar que todas las comunidades religiosas puedan practicar su culto sin miedo. Aumenta la ayuda de EE.UU. para libertad religiosa, pide restricciones en visados y sanciones cuando sea apropiado. Estas herramientas ayudarán a los gobiernos a identificar y abordar la persecución y la violencia religiosa«.

Los organismos públicos de EE.UU. con personal en el extranjero deben enviar a finales de agosto su plan de acción sobre libertad religiosa. Como empleados federales, recibirán formación sobre este ámbito cada tres años.

Además, EE.UU. destinará cada año 50 millones de dólares a programas que promuevan la libertad de culto, sin importar la afiliación religiosa.

La embajadora Callista Gingrich dice que es un ámbito muy importante de su trabajo, y que por eso el personal diplomático de EE.UU. se formará para ayudar a que progrese la causa de la libertad religiosa en todo el mundo.