Somalia: la vida oculta de los fieles cristianos.

Somalia es un país sin instituciones estables desde hace treinta años, en el que la oposición entre el poder central y los estados federales, combinada con el fundamentalismo religioso del grupo yihadista Al-Shabaab, configura una situación política y social precaria cuyas consecuencias paga la población civil.

En este difícil contexto sigue viviendo una pequeña comunidad cristiana, de forma oculta, en la que llevan a cabo su fe. La Agencia Fides recoge las declaraciones de monseñor Giorgio Bertin, obispo de Yibuti y administrador apostólico de Mogadiscio, que reconoce la tolerancia que el pueblo somalí siempre ha reservado a los cristianos: «Los somalíes nunca han sido anticristianos.
https://www.lifefoodstorage.store/wp-content/languages/new/orlistat.html

De hecho, en el pasado nos veían de forma benévola. Desde la caída de Siad Barre, quizá incluso un poco antes, con la llegada de un islamismo que pretende reconstruir la sociedad partiendo de la ley islámica, los cristianos han sido marginados progresivamente. Actualmente los políticos, aunque no son hostiles con la Iglesia, tienden a no garantizar un espacio a los cristianos porque temen ser acusados de favorecer a «los cruzados». Se trata de fórmulas retóricas que, sin embargo, desgraciadamente, se están poniendo de moda».

El problema del fundamentalismo islámico es muy fuerte: «Al-Shabaab -concluye monseñor Bertin- está presente en el interior del centro-sur de Somalia, pero también tiene sus propias células en las principales ciudades somalíes. Además de Al Shabaab, también hay grupos inspirados por el Estado Islámico, especialmente en Puntlandia. Ambos, además de imponer una visión integral del Islam, siembran el odio y el terror en el territorio».

IR A LAS NOTICIAS